La decisión antes que el dashboard
Todo indicador tiene que habilitar una decisión.
CÓMO FUNCIONA
No creemos que el punto de partida sea una herramienta. El punto de partida es entender qué necesita funcionar mejor.
Qué vendés, cómo llegan los clientes, cómo compran o contratan, qué los hace volver, quién interviene y dónde se pierde información.
Relacionamos marketing, consultas, pedidos o propuestas y operación. Identificamos qué podemos explicar con los datos actuales y qué falta medir.
Valoramos impacto esperado, esfuerzo, dependencias y confianza en la evidencia. Acordamos qué atender primero según la capacidad de tu equipo.
Qué pasa, cuándo pasa, quién lo hace, qué información necesita y qué indicador lo mide.
Conectamos herramientas, eliminamos trabajo repetitivo y hacemos que la información circule sin depender de que alguien se acuerde.
Medimos, observamos, ajustamos y volvemos a decidir. Porque un buen sistema aprende del negocio.
Nuestros principios
Todo indicador tiene que habilitar una decisión.
Automatizar un proceso roto solo hace que se rompa más rápido.
La experiencia importa; los datos ayudan a explicar y validar las decisiones.
Elegimos herramientas por lo que necesitan resolver, no por lo que está de moda.
¿Qué cambia cuando trabajamos juntos?
Análisis que podés entender y revisar
Relacionamos cada hallazgo con su fuente, su período y una definición compartida del indicador.
Hacemos explícitos los datos faltantes, los supuestos y las preguntas que todavía no podemos responder.
Definimos el punto de partida, la acción, el responsable y el criterio para evaluar el cambio.
Un cambio en un indicador es una señal. Para evaluar una mejora consideramos el contexto, la estacionalidad y otros cambios que puedan explicar el resultado.
Un punto de partida concreto
Una lectura de tu negocio para decidir qué merece atención primero.
Contanos qué querés mejorar. Acordamos el análisis y el alcance según tu negocio.